Sesión de Reiki

REIKI significa Ser espiritual y Energía Sanadora. Esto es canalizar la Gran Energía divina conectado con Dios, y pasar esa Energía curativa a través de las manos a quien lo necesite. Para realizar estas terapias lógicamente el Terapeuta debe estar conectado con el Ser Superior.

 La sesión de Reiki se realiza con el paciente sentado o acostado en una camilla, descalzo y vestido. Durante la sesión se puede utilizar música suave  y aromas , y por lo general  dura aproximadamente entre treinta y cuarenta y cinco minutos.

El terapista Reiki, va  colocando sus manos sobre (topando o no la piel) una serie de centros energéticos llamados chakras y la Energía Reiki fluye, redistribuyéndose y equilibrando el organismo.

Durante un tratamiento, se siente una relajación profunda, una gran sensación de paz. Muchas personas se quedan dormidas, cosa que no influye para nada en el resultado final, algunas presentan otras sensaciones, y otras no sienten nada y no por ello el Reiki no está funcionando.

 Se pueden hacer sesiones individuales para obtener una profunda relajación y sensación de bienestar momentáneo o bien el tratamiento de cuatro sesiones donde se trabaja más a fondo para sacar al paciente de algún estado de desarmonía. Tambien el mismo paciente puede aprender a realizarse el autoreiki, es decir un autotratamiento siguiendo las posturas que el Terapiste le indique , según el trastorno que presente.

 

Al finalizar éste tratamiento se podrán tomar sesiones individuales con la frecuencia que el paciente necesite.
Se aumentan tu energía y tus ánimos, dándote un punto de vista más positivo sobre la vida. Situaciones anteriores de estrés parecen no preocuparte como antes.

Muchos pacientes tras recibir sus primeras sesiones experimentan unos cambios que pueden resultar molestos. Es habitual que en los días siguientes a la sesión se puedan tener sensaciones de náuseas, vómitos, diarrea, dolor de garganta o simplemente se pase una semana enfadado o de sentimientos a flor de piel. Entonces esta persona piensa que el Reiki le ha ido mal y que está peor que antes de empezar las sesiones. Esto es lo que se llama una crisis de sanación.

Una crisis de sanación es un proceso que se activa en nuestro ser, mediante el cual nuestro cuerpo físico libera toxinas acumuladas en nuestros órganos y nuestro cuerpo mental-emocional libera emociones o pone de manifiesto patrones de pensamiento que nos son nocivos. Síntomas mentales-emocionales que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación: Ira Tristeza Miedo Odio Ansiedad
Síntomas físicos que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación:
Incremento del sudor Incremento de la orina Incremento de las evacuaciones Picazón Erupción de la piel Náusea Síntomas de resfriado o gripe Dolores de cabeza Fiebre Dolores del pasado
Cada persona responde al tratamiento de una manera distinta.

Alguien puede visitar a un reikista para curarse de una dolencia y al final del tratamiento haber cambiado totalmente de comportamiento, de modo de pensar o de forma de relacionarse con los demás. Esto se debe al reequilibrio emocional y mental que Reiki produce. Tambien ayuda para cambiar los hábitos negativos.

Cuando la energía desencadena estos fenómenos desagradables también conocidos por los reikista como “removidas”, el paciente no debe asustarse y abandonar la sesión sino por el contrario, reafirmar su confianza en el poder del Reiki.     Para estar mejor y ser mejor practica siempre los 5 principios del Reiki que son:

 

Dr.César Quiroga A. Reiki Màster